El dilema del combustible
Como gran parte del mes la cotización se ubicó por encima de los 80 dólares, las refinadoras dicen que tuvieron que pagar un precio un 8% por encima del mes previo, lo que licuó sus márgenes de rentabilidad en el primer mes del año.
“Tuvimos entre un 5,8% y un 6% de aumento en el crudo más un 2% de devaluación. Eso te da un 8% casi. Lógicamente no se va a trasladar todo, pero la suba va a ser importante”, indicaron desde una firma.
A raíz de ello, la Secretaría de Energía decidió no incrementar el impuesto a los combustibles y al dióxido de carbono en febrero para no agregar otro componente que presione al alza.
Los aumentos a los servicios
En cuanto a las tarifas, se decidió una quita de subsidios para los N2 y N3 tanto en gas como electricidad. El mayor impacto se verá en la luz, donde la bonificación que recibían los usuarios de ingresos bajos pasará de 71,2% a 65% y a de ingresos medios de 55,94% a 50%.
Eso podría representar un alza en torno al 10%, según la zona geográfica y el consumo que tenga cada usuario.
En el caso del gas, los descuentos bajan de 55% al 50% en los N3 y suben de 64% a 65% en los N2. Acá las modificaciones finales en factura serían bastante inferiores a las de la luz.
Además, la cartera de María Tettamanti dispuso un ajuste mensual en febrero del 1,6% en gas y 1,5% que se aplicará exclusivamente al transporte y la distribución (VAD).
Cabe recordar, como anticipó +e, que en las audiencias de febrero las empresas pedirán subas adicionales en torno al 15% que el gobierno espera topear en el 10% y que en abril se aplicaría un nuevo esquema de subsidios donde gran parte de los N3 pasarán a convertirse en N1.