Modernización y competitividad
Petrobras en Brasil, Pemex en México y Ecopetrol en Colombia son ejemplos de cómo las NOCs han sido pilares económicos y estratégicos en sus países. Estas empresas han generado ingresos vitales, asegurado el suministro de energía y fortalecido las industrias locales.
Sin embargo, para seguir liderando, las NOCs necesitan optimizar sus operaciones mediante tecnologías avanzadas y métodos de producción más limpios. Parker señaló que “producir petróleo y gas de forma más eficiente y limpia es esencial para mantener la competitividad en un mercado cada vez más exigente”.
Este enfoque permitirá a las compañías no solo reducir costos, sino también responder a las crecientes demandas ambientales y sociales de sus clientes e inversionistas.
El gas como un puente
El gas natural, conocido como un "combustible puente", es otra oportunidad clave para las NOCs de América Latina. Este recurso, abundante en la región, puede jugar un papel fundamental en la transición energética mientras se desarrollan tecnologías más avanzadas.
Según Parker, “América Latina está bien posicionada para expandir las exportaciones de GNL mientras asegura el suministro interno de energía”. Esto no solo impulsará la seguridad energética, sino que también diversificará las fuentes de ingresos de las empresas nacionales.
Además, invertir en refinación y petroquímicos podría permitir a las empresas nacionales extraer mayor valor del petróleo crudo, evitando depender únicamente de la exportación de materia prima.
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Petrobras, uno de los pilares en América Latina. REUTERS/Ueslei Marcelino/
Un complemento estratégico
Aunque los hidrocarburos seguirán siendo esenciales, las NOCs deben considerar las energías renovables como una forma de diversificar y fortalecer sus carteras. América Latina ya destaca por su capacidad en energías limpias, gracias a su amplia infraestructura hidroeléctrica y recursos naturales.
“El camino no es abandonar los hidrocarburos, sino integrarlos con opciones renovables de manera estratégica”, afirmó Parker. Entre las alternativas más prometedoras para la región se encuentra el hidrógeno verde, que podría posicionar a América Latina como un exportador clave a nivel global, siempre que se realicen las inversiones necesarias en infraestructura.
El litio, fundamental para la producción de baterías, también representa una oportunidad única para la región. No obstante, Parker enfatiza la importancia de gestionar estos recursos de manera sostenible y con una visión a largo plazo, evitando las fluctuaciones propias de los ciclos de las materias primas.
El futuro de las empresas nacionales de América Latina no depende de elegir entre hidrocarburos o renovables, sino de integrar ambos en un modelo energético eficiente y sostenible. Esto permitirá a las empresas nacionales no solo mantener su relevancia, sino también consolidarse como líderes en el mercado energético global.
“Producir hidrocarburos mejor, más limpios y más rentables, mientras se exploran nuevas fronteras, es la clave para asegurar el futuro de las NOCs”, aseveró Parker.