"El impacto de virus sobre la economía global y el monto sin precedentes de estímulo corriendo por las venas del sistema financiero debería mantener apuntalado al oro", afirmó Craig Erlam, analista de OANDA.
"El lingote parece tener los ojos puestos en los 1.700 dólares la onza y no me sorprendería que llegara mucho más alto", agregó.
Hay más de un millón de personas contagiadas por la enfermedad, con sobre 68.000 muertes hasta hora. Las medidas para contener el avance del virus han paralizado grandes áreas de la economía global.
Entre otros metales preciosos, el paladio caía un 1,9% a 2.146,31 dólares por onza tras sus pérdidas de inicio de sesión de más de 3%. El platino subía un 1,6% a 731,91 dólares por onza y la plata ganaba un 1% a 14,54 dólares por onza.