"Es como (...) remar contra la corriente", afirmó Xu durante una rueda de prensa en Pekín. "No tenemos más opción que seguir adelante".
El crecimiento del producto interno bruto (PIB) tuvo una desaceleración interanual a 6,0% en el tercer trimestre, la tasa más débil en al menos 27 años y medio, en medio de su disputa comercial con Estados Unidos.
Firmas ubicadas en áreas industriales, como la provincia de Henan, declaran haber sido muy afectadas por el endurecimiento de la normativa ambiental.
"El ambiente y la economía no son opuestos", sino que pueden moverse en la misma dirección, aseguró Xu, apuntando que el PIB había crecido desde 59 billones de yuanes (8,43 billones de dólares) en 2013 a 90 billones de yuanes en 2018, y que en ese período había disminuido la contaminación del aire.