Allí, el titular del Palacio de Hacienda señaló que, "cuando hay control de cambios, hay brecha cambiaria, y, en ese caso, es muy importante la administración del comercio exterior".
De esta manera enmarcó la decisión del directorio del BCRA de adaptar el sistema de pagos del comercio exterior con el objetivo de "responder a las necesidades extraordinarias de divisas y así atender la importación de energía".
Guzmán explicó que, "por un lado, se flexibiliza la normativa para el acceso inmediato de divisas para las pymes”, y precisó que, “a las que habían importado hasta US$ 1 millón el año pasado, se les permite acceder hasta el 105% de lo que habían importado".
En tanto, "para el resto -continuó-, tendrán que conseguir crédito y, en este caso, se flexibiliza hasta el 115%".
"Quienes tenían licencias no automáticas van a tener el mismo tratamiento que las licencias automáticas", completó el ministro.
Además, remarcó que "se actualiza la lista de bienes suntuarios, que necesitan tener crédito a 180 días, y la normativa para importación de bienes de capital y servicios, y se determina a quién le dan acceso directo" al mercado de divisas.
Las medidas extienden el sistema de financiación de importaciones a las realizadas bajo Licencia No Automática y a la importación de servicios, y tendrán vigencia por un trimestre, para dar tiempo a la normalización del comercio exterior.