En la apertura de los mercados de este lunes, el precio del crudo referencial internacional Brent -que es el parámetro que usa la Argentina para sus operaciones petroleras- ganaba 27 centavos, o un 0,63%, a 43,07 dólares el barril, mientras que los futuros del West Texas Intermediate cedían 16 centavos, o un 0,39%, a 40,49 dólares el barril.
"Creemos que los participantes en el mercado petrolero se están centrando en las tendencias actuales de la demanda, pero siguen ignorando las implicaciones en el largo plazo de la pandemia del coronavirus", dijo Eugen Weinberg, analista del Commerzbank.
Solo en los primeros cuatro días de julio, 15 estados estadounidenses reportaron incrementos récord de nuevos casos del COVID-19, que ha infectado a casi 3 millones de personas y ha acabado con la vida de unas 130.000 en el país, según un recuento de Reuters. No obstante, el Brent hallaba algo de apoyo, ya que los inversores esperaban una serie de datos económicos positivos.
La producción petrolera de Estados Unidos, la mayor del mundo, está declinando. El número de plataformas operativas de crudo y gas natural bajó por novena semana, aunque las reducciones se ralentizaron por el alza de los precios, que impulsó a algunos productores a volver a perforar.