Ambos contratos cerrarían la semana con pérdidas de cerca de 2,3% y 2,7%, respectivamente, luego de volúmenes récord en las existencias petroleras en Estados Unidos que hundieron los precios el miércoles.
La congestión en Shanghái en las últimas semanas fue más alta que en el mismo período del año pasado, mientras que en Moscú el tráfico retornó a los niveles de 2019, informó Reuters con datos de la empresa de tecnología de localización TomTom. Sin embargo, se teme que un alza en las infecciones de COVID-19 en los estados sureños de Estados Unidos frene la recuperación de la demanda, en particular en aquellos como Florida y Texas que están entre los mayores consumidores de gasolina.
El panorama económico global además ha empeorado o en el mejor de los casos permanecido en los mismo niveles en el último mes, afirmaron una mayoría de economistas consultados en un sondeo de Reuters. La recesión que está en camino sería más grave de lo que decían pronósticos anteriores.
La perspectiva de una mayor producción en Estados Unidos presionaba al mercado. Una consulta a ejecutivos de la principal región petrolífera realizada por el Banco de la Reserva Federal de Dallas encontró que más de la mitad de los encuestados que bajaron la producción esperaban reanudarla para fines de julio.