"La reducción de las entregas para aviones y queroseno impactará la demanda total de petróleo hasta por lo menos el 2022. La industria de la aviación se enfrenta a una crisis existencial", dijo la AIE, que tiene su sede en París. La agencia agregó que el transporte aéreo comenzó a crecer ligeramente a mediados de mayo y se aceleró en junio, ya que los confinamientos destinados a contener el virus se redujeron, pero aun así cayó más del 70% respecto de 2019.
Su pronóstico para la demanda de petróleo en 2020 en casi 500.000 bpd debido a que las importaciones en Asia fueron más fuertes de lo esperado. "La fuerte salida de China de las medidas de aislamiento -explicó la AIE- ha hecho que la demanda en abril casi vuelva a los niveles de hace un año. También hemos visto un fuerte repunte en la India en mayo, pero la demanda sigue estando muy por debajo de los niveles de hace un año".
Citando una caída en el suministro mundial de petróleo de 11,8 millones de bpd en mayo, la AIE dijo que la Organización de los Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, un grupo conocido como OPEP +, había reducido su producción en 9,4 millones de bpd.
La producción de los países fuera del acuerdo se redujo en 4,5 millones de bpd desde el comienzo de este año, agregó la AIE, señalando que la producción de Estados Unidos caería 900.000 bpd en 2020 y otros 300.000 barriles el próximo año, a menos que el aumento de los precios del petróleo aliente nuevas inversiones en el petróleo de esquisto.