El Brent cedía 2,16 dólares, o un 6,04%, a 33,63 dólares el barril, un poco por encima de mínimos anteriores. El contrato cayó casi un 4% el miércoles. El West Texas Intermediate (WTI) bajaba 1,83 dólares, o un 5.55%, a 31,16 dólares el barril después de caer también 4% en la sesión anterior.
Los dos referenciales han perdido aproximadamente un 50% desde los máximos alcanzados en enero y el lunes tuvieron su mayor caída de un día desde la Guerra del Golfo de 1991, después de que Arabia Saudita lanzó una guerra de precios. La diferencia de precio entre los precios de Brent a corto y largo plazo también se amplió al máximo en cinco años, lo que llevó a los operadores a llenar los petroleros para almacenarlos para entrega posterior, cuando esperan que los precios subirán.
Las acciones globales también bajaban el jueves después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo que Estados Unidos suspenderá todos los viajes desde Europa para contener la epidemia de coronavirus.
Es probable que el movimiento sorpresa signifique una nueva caída en la demanda por combustible para aviones y otros en un mercado de petróleo ya maltratado, aunque es difícil cuantificar cuánto. Los efectos del "lunes negro" recién empiezan a sentirse.
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