El organismo con sede en París proyectó que la actividad mundial podría recuperarse a 3,3% en 2021, asumiendo que la epidemia haya llegado a su punto álgido en China durante el primer trimestre del año y que otros brotes en el resto del mundo sean contenidos.
En términos de escenario base, la OCDE indicó que China se llevaría la peor parte de la paralización económica, al proyectar un avance de apenas 2,9% en el 2020, por debajo de su estimación de un crecimiento de 5,7% emitida en noviembre.
La segunda mayor economía del mundo podría recién ver un repunte del crecimiento del PIB en 2021, al 6,4%, cercano al nivel visto antes de que el brote de coronavirus estancara sus principales industrias.