“Solo queremos saber cómo se quiere auditar”, reclamó Sapag en diversas apariciones. En contrapunto, diputados del FdT salieron a cuestionarlo. “Lo mejor que le puede pasar a la provincia y a los neuquinos y neuquinas es una auditoría para saber el estado real de las hidroeléctricas y que el tema no se convierta en un discurso berretín al que nos tienen acostumbrados y acostumbradas”, señala el texto firmado por Ayelén Gutiérrez, Gonzalo Bertoldi, Soledad Martínez y Darío Peralta, legislador que integra la mesa chica de Martínez.
Con similar espíritu, en contacto con +e, Peralta encuadró el ataque –y posterior defensa– al plano electoral: “Lo mejor que le puede pasar a los neuquinos y neuquinas es saber cómo están las represas. Hay desprestigio porque entienden que Darío es la gran figura de la oposición en las próximas elecciones. En materia energética, fue la mejor gestión para Neuquén, en manos de un neuquino. Seguro eso duele”.
El enfrentamiento es una muestra de la permanente tensión entre el gobierno neuquino y nacional en este punto. De fondo, hay un negocio de 800 millones de dólares que hoy absorben empresas que están a la expectativa para mantener tamaño negocio.
“Lo que hizo la secretaría de Energía fue poner en marcha un mecanismo de auditoría técnica de las centrales hidroeléctricas de todo el país, cuyas concesiones vencen en 2023”, sostuvieron desde el bloque peronista, donde se preguntaron: “¿A quienes defienden los personeros del gobierno provincial?”.
“Esta comisión de auditoría que puso en marcha la Secretaría de Energía no va a sugerir ni va a proponer ninguna forma de disposición de las centrales hidroeléctricas, por lo tanto, la verdad que no se entiende cuál es la crítica que hace el gobierno provincial o los personeros del gobierno provincial”, advirtieron.
“Será un grupo de abogados el que analice el comportamiento de las concesionarias en relación a las obligaciones que tenían de la concesión, si han cumplido con el pago de los cánones que estaban previstos, con el pago de las regalías que tenían previstas, con las obras de mantenimiento de prevención y de inversión a las que se habían comprometido”, cerraron desde el FdT.
Este ida y vuelta tuvo su primera etapa en la campaña electoral de 2021, en la que Neuquén eligió tres lugares en la Cámara de Diputados. El encargado de levantar la bandera por los recursos, una vez más, fue el gobernador Gutiérrez. Por entonces, la deuda del canon rondaba los 1000 millones de pesos. Después de las PASO, en la que la lista Azul salió derrotada con el espacio Violeta de Rolando Figueroa, fue el vicegobernador Marcos Koopmann el que retomó la pelea.
Con el traje de candidato a gobernador, Koopmann le envió esta semana una carta al presidente Alberto Fernández para recuperar la denominada tarifa Comahue, un diferencial que significaría una reducción de entre el 15 y el 40% en el costo de la energía, de acuerdo a la categoría de los usuarios, para neuquinos y rionegrinos.
Pedido: “con las provincias adentro”
El bloque del Movimiento Popular Neuquino (MPN), en un contundente texto que se encargó de difundir, le exigió al gobierno nacional “un debate serio acerca de la política energética” con “las provincias adentro” y se plegó a las críticas para el secretario de Energía, Darío Martínez. “El gobierno de Neuquén no se ampara en ningún discurso berretín sino en el Artículo 124 de la Constitución Nacional que dice ‘corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio’”, cerrarron reclamando la gestión de las represas.