En su momento, la modificación del proyecto de ley de Compre Neuquino tenía como objeto “incrementar el volumen de empresas locales como también el tipo de involucramiento en la cadena de valor de la industria del gas y petróleo en la Provincia”, de acuerdo con el texto de la iniciativa.
Para cumplir con los requisitos de la normativa y que el gobierno neuquino expida el certificado de Empresa Neuquina Certificada (ENC), cada firma tiene que cumplimentar varios puntos: tener domicilio legal y sede social en Neuquén (algunas empresas trabajan hace años en Neuquén pero están radicadas en otras provincias), estar inscriptas ante el Registro Público de Comercio de la provincia del Neuquén con una antigüedad igual o mayor a tres años, el 51% del capital societario debe corresponder a socios que posean domicilio real con una antigüedad igual o mayor a tres años en la provincia del Neuquén, y se suma que las personas que integren las compañías deben tener asiento principal de sus negocios en la provincia con la misma antigüedad.
En un momento, el temor que tenían (y siguen teniendo) las compañías de servicios de la zona era que algunas prestaciones con el boom de Vaca Muerta sean absorbidas con compañías adheridas a las grandes compañías de servicios por recomendaciones de las operadoras en los yacimientos. Empresas que vienen “de afuera”, más allá de las recomendaciones que hay en los diferentes clusters de Vaca Muerta en las demás provincias.
Es que de acuerdo con los datos que maneja el Centro Pyme-Adeneu, que emite las certificaciones de ENC, hay 107 compañías acreditadas (algunas tienen más de 30 años) de un universo de 1230. Es decir, solo el 8,7% de las empresas neuquinas están en condiciones de posicionarse en una licitación con preferencias de la Ley de Compre Neuquino, en este cuadro de situación. Pero hay datos aportados por los diputados que hablan de que hay unas 4670 empresas en total (no todas del rubro energético) que podrían beneficiarse con la modificación de la ley.
Posturas de las cámaras
Tanto la Federación de Empresas del Sector Energético del Neuquén (Fecene) como otras cámaras pyme quieren que se sumen más compañías a las ENC para facilitar el proceso. De acuerdo con la información a la que pudo acceder +e, son unas 400 empresas que estarían en condiciones de acceder a los certificados ECN, más allá de que son casi 1000 las que muestran potencial para hacerlo.
Desde el bloque de Juntos por el Cambio, la diputada provincial Leticia Esteves sostuvo en su momento que la propuesta del sector era cambiar la fórmula polinómica por el cual se certifican las empresas de clase A y B en la provincia de Neuquén, para que puedan incorporarse más compañías. Pero solo en ese punto.
En tanto que el diputado Carlos Coggiola, de la Democracia Cristiana, presentó un proyecto para requerir al Ejecutivo provincial que controle el régimen de preferencia en la adquisición de bienes y servicios de origen neuquino para la industria hidrocarburífera y minera.
El debate aún está abierto entre los diputados y el proyecto parece dormir en un cajón. Los intereses son muchos y, como se dice en la jerga popular, “la frazada es chica” y no alcanza a tapar a todos, en un contexto de producción en crecimiento.
> Empresas de rango A y B
1. En la ley 3032 se debe dar preferencia a las empresas certificadas cuando, en idénticas o similares prestaciones, las ofertas económicas de estas últimas sean hasta un 7% superiores comparadas con las no certificadas.
2. El proyecto 14025 dispone que en el caso de las empresas certificadas de rango A, se debe dar preferencia cuando las ofertas sean hasta un 9% superiores respecto de las no certificadas. Es una de las variables que se quiere discutir en la reforma.
3. En las del rango B, la prioridad se otorga cuando las ofertas de sean de un 6% superiores. Si en una licitación, en similares prestaciones, una empresa B hace una oferta económica superadora respecto de una empresa de rango A, esta última deberá igualarla para ser escogida.