Eso ocurría en buena parte porque alrededor de la mitad de la demanda de metales procede de China, donde los nuevos casos de coronavirus han caído drásticamente y se espera que el gobierno despliegue vastos estímulos para alentar el gasto.
El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) perdía 4,21% a 5.230 dólares la tonelada a las 1157 GMT, hasta su menor nivel al menos desde noviembre de 2016. El cobre, a menudo usado como medición de la salud económica global, ha perdido 17% desde que tocó un máximo de ocho meses de 6.343 dólares la tonelada que alcanzó a mediados de enero. "A pesar de las cifras muy, muy negativas de China durante el último fin de semana en términos de producción industrial e inversión en rentas fijas, de todas formas diría que la postura general es que China se va a recuperar", dijo Carsten Menke, analista de la firma Julius Baer en Zúrich.
La producción industrial de China, el mayor consumidor mundial de cobre, se contrajo a su mayor ritmo en 30 años en los dos primeros meses del año, de acuerdo a datos publicados el lunes.
La Reserva Federal de Estados Unidos recortó las tasas de interés a cerca de cero el domingo y se comprometió a expandir su hoja de balance en al menos 700.000 millones de dólares en las próximas semanas, pero el anuncio no ayudó a calmar el pánico por la crisis económica que se está gestando debido a la pandemia.
"Por supuesto, hay un impacto en los mercados de metales en base a lo que ocurre fuera de China en este momento, sin considerar la aversión al riesgo generalizada. La otra mitad de la demanda global (de metales) está afuera de China", declaró Menke.
Entre otros metales básicos, el aluminio bajaba 1,16% a 1.66,50 dólares la tonelada; mientras que el zinc perdía 1,66% a 1952 dólares la tonelada; el níquel retrocedía 3,41% a 11.895 dólares la tonelada; el plomo declinaba 2,06% a 1.706,50 dólares la onza y el estaño caía 3,17% a 15.445 dólares la tonelada.