Además, están buscando un esquema que permita incrementar las tareas de recuperación terciaria en los campos maduros, que le han dado buenos resultados a YPF en Manantiales Behr y pretende expandirlo a otros activos.
La provincia atraviesa una fuerte crisis financiera desde hace tres años, incumpliendo el pago de los sueldos de la administración pública en tiempo y forma. Por lo que la pandemia golpeó uno de sus principales ingresos: las regalías petroleras.
Sin embargo, la producción se mantuvo relativamente estable puesto que los yacimientos convencionales no pueden cerrarse “de golpe” y, además, el crudo de tipo Escalante tiene experiencia en el comercio internacional, por lo cual después de las turbulencias de los mercados en abril, muchas operadoras lograron firmar contratos de exportación.
“Últimamente, en la provincia del Chubut las operadoras han exportado y les ha ido muy bien”, dijo Jorge Ávila, secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Chubut.
“Nosotros estamos dispuestos a negociar, hemos aguantado una de las crisis más duras que ha vivido la Argentina en los últimos años. Pero somos uno de los sectores más golpeados”, apuntó el sindicalista chubutense.
En Chubut también hay un esquema de suspensiones con sueldos reducidos, sin embargo en las últimas semanas han reiterado el planteo de alcanzar un incremento salarial sin términos similares al acuerdo dentro del 223 bis.
José Llugdar, secretario general del Sindicato Petrolero Jerárquico de la Patagonia Austral, cuestionó: “Las empresas cotizan petróleo y gas en dólares y pagan los sueldos en pesos, por lo que ahorran con cada devaluación, y del otro lado estamos los trabajadores, que siempre vamos a la pérdida. Eso no puede continuar siendo así”.