El pedido fue enviado días atrás por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma del país (NDRC), a través de un "aviso urgente", a las empresas Sinopec Group, China National Offshore Oil Corp (CNOOC), Sinochem Group, ChemChina y China North Industries Group.
De acuerdo a la agencia de noticias Reuters, las compañías deberán declarar si han revendido crudo a otras firmas en China y si sus importaciones han sido procesadas en refinerías bajo un esquema de peaje que reduce los pagos de impuestos de las empresas.
La solicitud de datos forma parte de una revisión amplia que Pekín inició a principios de 2021 para abordar un creciente superávit de combustible interno y la pérdida de ingresos fiscales, debido a flujos descontrolados de petróleo importado a destilerías que se encuentran fuera del sistema de cuotas, afirmaron dos ejecutivos de operaciones al medio.
Además, el pedido se produce luego de que en abril la NDRC realizó una inspección de refinerías independientes en la provincia oriental de Shandong, que se centró en plantas que se comprometieron a cerrar instalaciones viejas e ineficientes a cambio de ganar cuotas de importación.
Según Reuters, aún hay incertidumbre en la industria acerca del interés del gobierno por las importaciones de las firmas estatales, que no están sujetas a cuotas de importación de petróleo, a pesar de que regularmente suministran el insumo a plataformas independientes que sí lo están.