De esta forma, la petrolera argentina comenzará a exportar petróleo de forma regular, cuando está cerca de lograr el autoabastecimiento de crudo de sus propias refinerías, gracias al explosivo crecimiento de sus áreas no convencionales de la zona de Añelo. YPF y ENAP son socias junto con la estadounidense Chevron en la concesión de OTASA.
Hay, al menos, otras cuatro compañías con yacimientos en Vaca Muerta que ya confirmaron sus intenciones de comenzar a enviar crudo al país vecino.
Vista, la segunda mayor productora de shale oil de Vaca Muerta y la mayor exportadora de la cuenca neuquina, espera comenzar a vender petróleo a Chile desde sus bloques insignia Bajada del Palo Oeste y Este, por un volumen de entre 4.000 y 5.000 barriles diarios hacia fines de este año. Así lo hizo el CEO y presidente de la compañía, Miguel Galuccio, durante una la conferencia telefónica con inversores por los resultados del primer trimestre de la empresa.
Otra de las compañías que iniciará ventas a través de Otasa es Shell Argentina, la tercera productora de petróleo no convencional del país, tras sus buenos resultados productivos en los bloques Cruz de Lorena, Sierras Blancas y Coirón Amargo Suroeste.
Mientras que, por otro lado, se sumarán dos socias de YPF en Vaca Muerta: la malaya Petronas, que invierte par a par con la petrolera argentina en La Amarga Chica; y la noruega Equinor, asociada en Bajo del Toro al 50%, y en el área Bandurria Sur, donde junto a Shell tienen una participación a través de la asociación denominada Bandurria Sur Investments. YPF opera todos esos bloques.
La capacidad del Oleoducto Trasandino es de 110.000 barriles diarios y ya hay exportaciones comprometidas de crudo neuquino a Chile por más de 60.000 barriles diarios por un periodo de 5 años con posible extensión, según indicaron fuentes de la Secretaría de Energía de la Nación. Se espera totalizar unos 16 millones de barriles exportados para finales de 2023 por unos 1.000 millones de dólares.