"Esta operación posiciona a Cepsa para acelerar su intención estratégica de migrar sus negocios hacia nuevas áreas sostenibles como el hidrógeno verde o los biocombustibles, así como el desarrollo de la primera red de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos en España y Portugal", dijo en la nota de prensa Maarten Wetselaar, consejero delegado de Cepsa.
Cepsa, que no cotiza en bolsa y es propiedad de Mubadala (fondo soberano de Abu Dabi) y de la firma de inversiones Carlyle, presentó en marzo de 2022 un plan estratégico ('Positive Motion') para invertir 7.000-8.000 millones de euros en esta década con el objetivo de orientar su negocio a las energías verdes.