Dijo que esto es producido por “el desfasaje que existe entre el mecanismo de actualización de precios que ha estipulado el gobierno y las petroleras del 4 % mensual, y la cifra de inflación que está muy por encima de ese porcentual”.
El sector se encuentra a la espera de una respuesta al reclamo que hicieron formalmente al secretario de Comercio de la Nación, Matías Tambolini, y no descartan alguna “desgravación impositiva o subsidios para mitigar la situación”.
Alerta inminente
Una apreciación alarmante es la situación descripta que se desprende de la restricción al acceso de divisas para las refinerías. “En el caso del gasoil, implicaría un incremento adicional, teniendo en cuenta que un 20 / 25 % del combustible que se consume en el país no es refinado localmente y se importa. Sin dólares para la importación, las compañías deberán recurrir a dólares internos y se generaría un nuevo problema”, advirtió. Y explicó que en ese caso se generaría un problema secundario aún mayor, por un desabastecimiento de producto.
En cuanto a las ventas en surtidores, Gold mencionó, por un lado, un descenso de las ventas de combustible diésel en las zonas afectadas por la sequía. Por el otro, destacó que el uso de las billeteras electrónicas o virtuales les afecta porque esto implica un aumento de las compras con tarjetas de crédito, y así un atraso de 14 días en el cobro.