Carsten Fritsch, analista de Commerzbank, dijo que el aumento de los precios se debe a un mercado ajustado, como lo demuestra la curva de futuros a 12 meses y la prima a la que cotiza el contrato de futuros del primer mes con respecto al segundo.
"Estas primas tan elevadas para las entregas de petróleo a corto plazo apuntan a una aguda estrechez de la oferta, provocada por una demanda robusta y una oferta limitada", dijo. "Mientras la OPEP+ no parezca dispuesta a contrarrestar esta situación ampliando su producción de petróleo en mayor medida, es improbable que esto cambie y es probable que los precios del petróleo sigan subiendo", añadió.
El precio contado del Brent se ha disparado más de un 60% este año y alcanzó el viernes los u$s 85 por primera vez desde 2018. Además de la contención de la OPEP+, los precios récord del gas en Europa, que han fomentado el cambio al petróleo para la generación de energía, también han estimulado el repunte.
Esta estructura de precios, por la que los precios de entrega inmediata son más altos que los de suministro futuro, se conoce como "backwardation". Lo contrario, en el que los precios de entrega inmediata son más baratos, indica una oferta abundante y se denomina "contango".
El banco japonés MUFG, en un informe del jueves, calificó la backwardation como una "prima de escasez", afirmando que es probable que continúe por ahora. "Todos los indicios apuntan a que las actuales limitaciones de la oferta física se irán imponiendo cada vez más durante el invierno", dijo MUFG.