El Brent se encamina a su primer declive en las últimas tres semanas, mientras que el WTI se dirige a cerrar su tercera semana consecutiva al alza.
Aunque los productores se enfrentan a grandes retos para equilibrar las ecuaciones de oferta y demanda, con cálculos que incluyen la distribución de vacunas frente a los confinamientos, los contratos financieros se han visto impulsados por la fortaleza de las bolsas y la debilidad del dólar -que abarata el crudo-, junto a la fuerte demanda china.
"El reciente resurgir de infecciones por coronavirus, la aparición de nuevas variantes, retrasos en el despliegue de las vacunas y renovadas medidas de confinamiento en la mayoría de las grandes economías de la OCDE han nublado la recuperación económica y la demanda", dijo Stephen Brennock, de PVM. "Dicho de manera simple, las expectativas de demanda a corto plazo no son muy prometedoras", agregó.
El paquete de alivio contra el COVID-19 de casi 2 billones de dólares revelado por el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, podría aumentar la demanda petrolera en el mayor consumidor mundial de crudo, pero datos de empleo peores de lo esperado ensombrecieron los planes.
Las importaciones de crudo de China subieron un 7,3% en 2020, con llegadas récord en dos de los cuatro trimestres debido a que las refinerías ampliaron sus operaciones y los bajos precios fomentaron el almacenamiento, mostraron los últimos datos aduaneros.