Ambos contratos se dirigen a su segunda semana de avances tras los mínimos tocados en abril, cuando el crudo estadounidense se desplomó por debajo de cero. El Brent ha avanzado más de un 13% en la semana, en tanto, el WTI ha trepado un 23%.
No obstante, el crudo sigue siendo almacenado, lo que eleva la perspectiva de que cualquier ganancia derivada de un aumento de la demanda sea limitado.
"El mercado sigue muy sobreabastecido, pero los recortes de la OPEP+ y las rebajas voluntarias están ayudando y los modestos inicios de una recuperación de la demanda podrían ser inminentes según se alivian los cierres", dijo Jason Gammel, analista de Jefferies.
La firmas petroleras norteamericanas están reduciendo su bombeo más rápido de lo que esperaban funcionarios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y analistas de la industria, y están en camino de retirar cerca de 1,7 millones de barriles por día (bpd) de producción para fines de junio.
Pese a todo, los inventarios de crudo estadounidense en el centro de almacenaje de Oklahoma se incrementaron en unos 407.000 barriles en la semana hasta el 5 de mayo, dijeron operadores el jueves citando datos de Genscape.