Ante el vencimiento del actual marco normativo, Martínez sostuvo que la ley vigente funcionó bien de acuerdo con el contexto nacional e internacional en el que se elaboró. No obstante, consideró que el sector se encuentra, nuevamente, ante la posibilidad de contar con un régimen que esté en consonancia con una situación, tanto local como global, que responde a un nuevo contexto.
"El objetivo del gobierno es lograr la mayor sinergia entre todas las realidades de la situación local, cuidando cada puesto de trabajo y el impacto en el medio ambiente", manifestó Martínez. "La transición energética es fundamental para nuestra política en esta materia, el mundo va en ese camino", expresó el funcionario a cargo de la cartera de Energía.
Al mismo tiempo, consideró que "las decisiones que toma la Secretaría de Energía, dentro de nuestro proyecto político, priorizan el cuidado de las pymes, el cuidado y la generación de empleo, el impulso a la producción y la incorporación de valor agregado".
En su exposición, el secretario recordó el contexto en el que se elaboró y sancionó la norma vigente. "El comienzo de la década del 2000 nos encontraba ante el horizonte de la transición energética y con nuestros yacimientos de hidrocarburos en un alto grado de madurez", describió. La ley finalmente sancionada en 2006 fue un instrumento acorde al contexto para incentivar las oportunidades de inversión y exportación ante la demanda creciente en otros países. Fue en ese marco en el que, recordó Martínez, se produjo "la decisión óptima del presidente Néstor Kirchner de avanzar con la Ley 26. 093".
Para Martínez, el debate por los biocombustibles precisa evaluar la fluctuación de precios y costos, las realidades diferenciadas al interior del sector, el contexto local ligado al gas como combustible de transición y la necesidad de reducir las emisiones de Co2. Es así que remarcó la distinción necesaria que debe hacerse entre los diferentes tipos de cultivos que participan de la producción, como el bioetanol elaborado a partir de la caña de azúcar que, a diferencia del maíz y la soja, carece de un mercado de exportación.