Este es el gran cuello de botella que tiene la industria en el país. Con la demanda deprimida en todo el mundo, el excedente de producción tiene dificultades para insertarse en mercados externos. Las claves serán el precio de venta y los márgenes que tendrán para recuperar las inversiones.
YPF es la compañía con más ofertas de exportación porque tiene presencia en distintas cuencas. La Cuenca Neuquina es la primera con más volumen ofertado para el mercado exterior: tiene aproximadamente 1,5 millones de barriles en oferta. A esa cifra se le suman 1,2 millones de sus operaciones en la Cuenca del Golfo San Jorge, especialmente en Santa Cruz, y unos 200 mil barriles más en la Cuenca Austral.
En la región sigue en segundo lugar ExxonMobil con 1,2 millones de barriles listos para la exportación. Después están en la lista de espera Shell, Tecpetrol y Vista Oil & Gas con colocaciones que van de los 500 mil a 600 mil barriles.
En la cuenca del Golfo San Jorge, Pan American Energy es la que tiene más barriles para exportar, de la mano de su yacimiento convencional de Cerro Dragón.
El segmento del petróleo es el que más creció entre los complejos exportadores, describen los datos del Instituto Nacional de Estadisticas y Censos (Indec). Entre el petróleo crudo y derivados como combustibles y fuel oil, aportaron u$s 3500 millones entre 2016 y 2019.
En gran medida, el país produce para abastecer el mercado doméstico, con exportaciones de crudo que se realizan muy esporádicamente. Los principales destinos del petróleo argentino el año pasado fueron Estados Unidos, Chile, Brasil y, más atrás, la Unión Europea.
Las exportaciones del complejo petrolero junto a la petroquímica totalizaron u$s 5076 millones en 2019, que representaron el 7,8% de las exportaciones totales del país. Fue un aumento del 0,6% con respecto al mismo período del año anterior y el 84,9% de las exportaciones del complejo correspondió a petróleo y gas (u$s 4309 millones) y 15,1% perteneció a productos petroquímicos (u$s 767 millones).
Actualmente, los precios del petróleo están deprimidos. Los oleoductos y refinerías a demanda, el almacenaje al límite. El monitoreo de Marine Traffic reveló que hay miles de buques tanque “a la deriva” en los siete mares, con cargas de crudo que no puede venderse. El nivel de inventarios de petróleo no cuenta con espacio físico suficiente para guardarlo.
La semana pasada, la base en Comodoro Rivadavia de Terminales Marítimas Patagónicas (Termap) recibió dos buques. Eso fue un alivio para el sector en Chubut, al poder desagotar los tanques del centro de almacenamiento de crudo e inyectar la producción mínima.
En Tierra del Fuego, la Compañía General de Combustibles (CGC) completó una exportación con un carguero hacia Chile. YPF también cerró negocios para desprenderse de producción.
Todo contribuye a agilizar la infraestructura del país, mientras se acomoda la producción y se espera un mejor contexto.