El príncipe Mohammed bin Salman dijo en un discurso por televisión que la ciudad, que podrá albergar a hasta 1 millón de residentes, tendría "proyectos urbanos positivos para el medioambiente que operarán con energía 100% verde".
Una declaración saudí dijo que la construcción comenzaría en el primer trimestre de este año y que se espera que contribuya con 48.000 millones de dólares al PIB del reino.
Arabia Saudita, el mayor exportador mundial de petróleo, anunció días atrás un recorte de producción adicional y voluntario de 1 millón de barriles por día (bpd) en febrero y marzo, tras una reunión de la OPEP+, que engloba a los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y un grupo aliado liderado por Rusia.
Ante el rápido aumento de infecciones por coronavirus, los productores temen un mayor impacto a la demanda.
"Pese a este acuerdo de suministro alcista, creemos que la decisión saudí refleja probablemente señales de un debilitamiento de la demanda ante la vuelta de los confinamientos", escribieron analistas de Goldman Sachs en una nota, aunque mantuvieron la previsión para fines de 2021 de un Brent a 65 dólares el barril.