Esto reforzará la capacidad del KfW para ofrecer garantías y ayuda de liquidez a las empresas energéticas afectadas por las drásticas reducciones de las importaciones de gas procedentes de Rusia, según el Ministerio de Finanzas.
El mercado espera que el gabinete alemán apruebe el miércoles el proyecto de legislación para los fondos de crédito reforzados, que luego se presentará al parlamento.
Según el Ministerio, la autorización de préstamos a largo plazo del FSM se ajusta a la situación actual, ya que no está claro cuánto durarán los problemas energéticos del país.
La semana pasada, VNG, uno de los mayores importadores de gas natural ruso de Alemania, se convirtió en la última empresa energética en pedir ayuda al gobierno para mantenerse a flote.
Al igual que Uniper, que en julio consiguió un rescate del gobierno que ahora asciende a 19.000 millones de euros (19.200 millones de dólares), VNG se ha visto afectada por una fuerte caída de las entregas de gas ruso, lo que le ha obligado a cubrir el hueco en el mercado al contado a precios mucho más altos.