"Se requieren esfuerzos conjuntos adicionales por parte del gobierno federal y estatal para asegurar la base económica de los aeropuertos a medio plazo", indica el documento.
La caída en picado del número de pasajeros implica que están en peligro entre el 25% y el 30% de los cerca de 180.000 empleos en los aeropuertos alemanes, dijo el ministro de Transporte, Andreas Scheuer, en declaraciones a la emisora Deutschlandfunk.
En ese contexto desafiante para la industria por el hundimiento de la demanda, el nuevo aeropuerto de Berlín abrió tras un gran retraso el sábado pasado. No se espera que obtenga suficientes ingresos para pagar sus deudas.
El sector de la aviación alemán ha exigido una compensación de hasta 1.000 millones de euros (1.200 millones de dólares) para ayudar a cubrir los costos derivados de mantener abiertos los aeropuertos.