La comunicación fue aprobada por mayoría y apunta a fijar un límite a la demanda energética ante la sequía, al tiempo que se expresa a favor de que se garantice, en forma previa a la finalización de los contratos de las concesiones hidroeléctricas (en el año 2023), la administración de los recursos hídricos por parte de las provincias ribereñas, “con el fin de permitir su aprovechamiento integral, evitar el uso abusivo de los cuerpos de agua e impedir perjuicios a los habitantes”.
El diputado Mariano Mansilla (FT) aseguró que la declaración de la Emergencia Hídrica por parte de la AIC fue la más importante desde su creación y bregó por la recuperación de la administración de las hidroeléctricas “porque los neuquinos somos los verdaderos propietarios”.
El diputado César Gass (JC) votó a favor pero pidió el tratamiento de un proyecto de su autoría que solicita que la provincia administre las represas una vez finalizados los contratos de concesión dentro de dos años.
En contra votó el diputado Darío Peralta (FT) quien consideró inoportuno y contradictorio que la comunicación se dirija a la Secretaria de Energía “cuando el manejo del agua corresponde a la AIC y son ellos los que deben propiciar el uso racional del agua”.
Desde el MPN, Lorena Abdala explicó que hay una concesión, que se vence dentro de dos años, que "está en manos de la Secretaría de Energía de la Nación". "Por eso es que esta comunicación va dirigida hacia quien tiene la relación hoy con las hidroeléctricas”, sostuvo.