El FTSE 100 británico sumó un 0,4% al beneficiarse de una libra esterlina más débil, después de que el primer ministro Boris Johnson instó a la gente a que trabaje desde casa siempre que sea posible y ordenó que los bares y restaurantes cierren antes de las 2200 hora local para hacer frente a una segunda ola de infecciones que se propaga rápidamente.
Las grandes petroleras que cotizan en Londres como Royal Dutch Shell y BP subieron casi un 3% el valor de sus acciones en medio del alza de los precios del crudo debido a las expectativas de que las nuevas restricciones tendrán un impacto limitado en la demanda de combustible.
"Muchas de estas medidas afectarán de manera desproporcionada a sectores del gasto del consumidor (principalmente servicios como ocio, entretenimiento, turismo)", dijo en una nota Holger Schmieding, economista de Berenberg. "Esperamos que estas medidas moderen temporalmente, pero no descarrilen, el repunte económico general", añadió.
Los últimos datos mostraron que la confianza del consumidor en la zona euro subió a -13,9 en septiembre desde -14,7 en agosto. Así lo informó la Comisión Europea en uno de sus recientes informes sobre la situación económica en la pandemia. Mientras tanto, el Instituto Ifo mejoró su pronóstico para Alemania y espera ahora que su PIB se contraiga un 5,2% este año, una mejora con respecto a su última proyección de un caída del 6,7%.