El valor podría llegar a los u$s 60 si quedan alineados algunos factores como un control de la segunda ola de COVID-19, el avance de los laboratorios con la vacuna o un incremento de la demanda de combustibles. No es ninguna locura llegar a estas conclusiones ahora, con todas las posibilidades tan cerca. Pero hacía unos meses estos pronósticos parecían formar parte de la imaginación más optimista.
Distintos bancos y financieras consideraban en nada menos que mayo de 2020 que en 2021 el precio se recuperaría hasta los u$s 50. Sin embargo, algo que nos enseñó el 2020 es a no apurarse a las planificaciones. Cualquier inconveniente que altere la demanda o que preocupe a las bolsas podría reducir algunos dólares el precio del barril del Brent.
Así lo vio recientemente una analista citada por Reuters. “Este retroceso del precio -por el jueves, cuando bajó 12 centavos-, aunque podría durar más de un día, no debería ser prolongado y violento”, dijo Tamas Varga, de PVM, a la agencia de noticias.
“El estado de ánimo optimista entre los inversores, junto con las señales positivas en el lado de la oferta y la demanda, están prestando apoyo”, señaló, por su parte, Commerzbank.