Vaca Muerta

Vaca Muerta tiene seis sets de fractura, que están parados, y 32 perforadores

Es el panorama de la industria de los no convencionales por la crisis. Se completaron 60 pozos en los primeros tres meses del año en Vaca Muerta.

El golpe de la pandemia afectó a todos los sectores de la economía. En la industria hidrocarburífera provocó una crisis con el stock de petróleo que obliga a reducir la producción. El freno de mano más visible por estos días en Vaca Muerta se traduce en los 20 mil trabajadores de toda la Cuenca Neuquina que están en sus casas a la espera de una reactivación en los yacimientos.

Otros indicadores sirven para entender el parate. El más notable en abril fue el de las etapas de fractura, un método clave para incrementar la producción en los pozos horizontales. El negocio del fracking pasó de 700 fracturas por mes en 2019, hasta antes del DNU 566 de agosto, a "cero" el mes pasado. No hubo actividad en ese servicio que fue furor en los últimos cinco años, de acuerdo a los datos de NCS Multistage.

El country manager de esa empresa, Luciano Fucello, confirmó a +e ese desplome el 28 de abril último y detalló el estado actual de la flota de sets de fractura en la formación de hidrocarburos no convencionales. Hay apenas seis equipos en el país, pero todos están parados: tres le pertenecen a Halliburton, uno es de Schlumberger, uno de Baker Hughes y uno más de Calfrac.

La falta de movimiento en el fracking también afecta a otros segmentos como la arena, un insumo que actúa como agente sostén en las fracturas hidráulicas. Las canteras que abastecen a Vaca Muerta están en las provincias de Entre Ríos y de Chubut, luego de que las operadoras, especialmente YPF por su peso en la industria, impulsara su explotación para sustituir las importaciones por recursos nacionales. El promedio de arena utilizada es de 8000 toneladas.

Las fracturas marcaron un nuevo ritmo para los pozos que tiene como objetivo la formación Vaca Muerta, con ramas laterales de entre 2500 y 3500 metros y distintos métodos de fracturación (siendo el más utilizado plug and perf) para hacer más eficientes y productivos los pozos. Así se le daba forma al "pozo modelo" de Vaca Muerta, una descripción que realizó la Secretaría de Energía de la Nación en 2019.

La cantidad de fracturas puede rodar entre 25 y 29 etapas según el diseño, siguiendo la base de datos de la Secretaría de Energía. La evolución de los pozos horizontales comenzó de 1500 en los principios de la explotación del shale argentino, se llegó a un récord de 3600 y se esperaban pozos de 4000 metros para este año. A más longitud, más etapas de fractura y más producción.

El número de equipos de torre en la provincia de Neuquén llegaba a 78 en marzo, según los datos que publicó oficialmente el Ministerio de Energía y Recursos Naturales de la provincia. El total de perforadores es de 32, después de mantenerse sobre fines de 2019 en torno a los 38. El resto de la flota se completa con 13 workover, 19 pulling y 14 coiler tubing (entre otros).

El número de pozos perforados en el primer trimestre de este 2020, siguiendo los datos del gobierno neuquino, fue de 60 en los yacimientos sobre el territorio de Neuquén. De ese total, 43 fueron no convencionales y los otros 17 para producción convencional.

LEÉ MÁS

Los datos que detallan cómo son los pozos de Vaca Muerta

El escenario más temido: Vaca Muerta con "cero fracturas"

En esta nota

Comentarios