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Queda el frente salarial abierto para los petroleros

El sindicato insiste sobre el final de año con un reclamo a las petroleras y sale a respaldar a las pymes neuquinas.

El Sindicato del Petróleo y el Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa cierra el 2020 con el reclamo de una paritaria. Después de muchos meses de inactividad en los yacimientos, los acuerdos con las compañías abren un horizonte de recuperación paulatina de las fuentes laborales, y el gremio de base consiguió cerrar la cláusula de revisión faltante del 2019, pero pone en escena que los salarios de este año no se negociaron.

De esta forma, el 2021 comenzará para el sector gremial de los petroleros con el frente salarial abierto. Por un lado, el reclamo de la segunda cuota del aguinaldo para muchos trabajadores, por una interpretación que hicieron algunas empresas del acuerdo de trabajo y sustentabilidad, y por el otro, la necesidad de discutir las paritarias para recomponer el poder adquisitivo de los operarios, aunque sea teniendo en cuenta la crisis que se vivió.

No obstante, en el sindicato que conduce Guillermo Pereyra insisten ante las cámaras empresarias en que los trabajadores hicieron un enorme esfuerzo con las reducciones salariales, las nuevas condiciones que se incorporaron abruptamente como la modalidad “on call” y el pase a no remunerativo de muchos ítems salariales remunerativos.

Con el impulso del Plan Gas.Ar y las perspectivas que abren el nuevo marco para las inversiones petroleras -que se terminará de definir en 2021- las exportaciones, la organización sindical considera que están dadas las condiciones para que las empresas hagan un esfuerzo económico con sus trabajadores.

La modalidad de servicios “on call” fue denunciada puesto que está por fuera de los encuadres gremiales vigentes. Es una modalidad de empleo eventual, sin aportes patronales y que, a consideración del gremio que administra Pereyra, solo apuntala la precarización de muchos operarios. Esto ya se remarcaba en su momento con los contratos a término, entre otros sistemas que desde la crisis macroeconómica del 2019 se hicieron más evidentes.

No todas han sido malas noticias para el sindicato petrolero de base. Por caso, este año el gremio termina con distintas obras de salud, incluso esta semana firmó el contrato de obra para una nueva clínica en la ciudad de Neuquén.

Y ahora, poco a poco van volviendo petroleros a los yacimientos. Se estima que de los más de 20 mil afiliados, apenas 5000 están en stand by y bajo el esquema del 223 bis, el régimen dentro de la Ley de Trabajo para aquellos trabajadores suspendidos por fuerza mayor.

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