Ley

La ley petrolera aún duerme en el Congreso

Cuestionado por las provincias productoras y con profundas diferencias de criterios en el mismo oficialismo, el proyecto de ley de promoción de hidrocarburos, todavía sigue siendo una expresión de deseos.

Freezado y paralizado. Así está hoy el proyecto de ley de promoción de hidrocarburos de Argentina motorizado por el Gobierno allá por septiembre de 2021.

Ni siquiera fue mencionado por el presidente Alberto Fernández en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional. Trascendió que tras una reunión con el diputado Máximo Kirchner y el presidente de YPF, Pablo González, se iba a incluir en extraordinarias, pero tampoco sucedió.

Puertas adentro se sabe que el proyecto exhibió las diferencias e internas políticas entre el albertismo y el kirchnerismo. No sería la primera vez que sucede.

También se supo que fue severamente cuestionado por algunas provincias productoras de hidrocarburos, como el caso de Neuquén que dejaron en claro su postura sobre la potestad de los hidrocarburos y el no avasallamiento de las autonomías provinciales.

Consultado por e+, Nicolás Gadano, economista, sostuvo que "más allá de las características del proyecto del que estoy en desacuerdo, lo que vimos es que después de la presentación en el Senado, quedó estancado por desavenencias entre intereses cruzados dentro del mismo oficialismo. También fue objetado por varias provincias".

"No es un proyecto que esté a la altura de las necesidades de la industria que hoy padece desórdenes de la macroeconomía (brecha cambiaria, impuestos distorsivos, el cepo, la falta de disponibilidad de divisas para girar al exterior, las retenciones, etc), y de los problemas del gas. La ley no resuelve nada de esto. El Gobierno debería estar pensando en crear un programa económico para salir de esta situación de emergencia", explicó.

Y fue más allá: "Hay que ser más horizontal, recuperar la estabilidad de la macroeconomía. Si vos a la industria le ofreces condiciones económicas razonables y previsibles, el sector exporta y produce más. No creo que este proyecto de ley de promoción de hidrocarburos así pensado fuera la llave para solucionar los problemas de expansión que hoy atraviesa la industria".

Para Edgardo Phielipp, secretario de la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (Fecene) no promulgar una ley que aliente la inversión en Vaca Muerta es un disparate.

Además advirtió que el proyecto cuestionaba la jurisdicción de quien ejerce la potestad de la administración de los recursos hidrocaburíferos vulnerando principios logrados en la llamada "Ley Corta".

"Para nosotros es fundamental que se sancione una ley que atienda varias cuestiones: reforzar la cadena de valor; promover las inversiones y el desarrollo de proveedores locales porque de esa manera vamos a lograr el desarrollo de las economías regionales con un criterio netamente federal; permitir la libre disponibilidad de divisas y darle previsibilidad a la industria. Si usted no sabe cuánto va a producir o cuántos pozos puede perforar, nadie va a invertir dinero en un equipo para esté parado", afirmó.

Y añadió: "El compre neuquino para nuestra economía es clave. Necesitamos generar una ampliación de la matriz productiva y lograr flexibilidad en la trama empresaria".

Inicialmente, el proyecto de ley contenía 115 artículos, que abarcaban los sectores de petróleo y gas. Junto con las exportaciones de crudo y las reglas cambiarias, también se abordaban el desarrollo de gas, la participación de proveedores locales e incentivos para grandes proyectos de infraestructura.

El proyecto de ley busca crear un consejo de inversión en hidrocarburos, integrado por funcionarios federales. El ente administraría un régimen de promoción para proyectos de exploración, producción, industrialización, almacenamiento o transporte.

El propio gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, aseguró en alguna oportunidad que "apoyaba los esfuerzos legislativos para impulsar el sector, pero que se debe respetar la autonomía provincial en materia tributaria y de regalías, propiedad y administración de recursos".

En ese sentido fue claro al reiterar que en el Congreso debe primar el “no al avasallamiento de las autonomías provinciales” al momento de tratar este tema.

De acuerdo con las expectativas del Gobierno, esta ley tendría una vigencia de 20 años, brindando estabilidad tributaria e incentivos y tratamientos diferenciales en lo tributario, arancelario y cambiario, al otorgar un marco de previsión para el sector que permita incrementar la producción de petróleo y gas natural, junto con un creciente proceso de industrialización local y la generación de exportaciones en escala. Por ahora, todo esto no es más que una mera expresión de deseos.

Vaca Muerta, una de cal y otra de arena

Desde el acuerdo con Chevron e YPF hasta hoy, se han trazado una cantidad de pronósticos innumerables sobre el futuro y potencial de Vaca Muerta.

En este contexto, Nicolás Gadano señala dos escenarios bien diferenciados, uno de máxima y otra de mínima.

"Lo positivo fue que se consolidaron en los hechos todas las hipótesis de que Vaca Muerta era un activo de primer nivel y muy competitivo con alta tecnología y costos bajos. Lo negativo es que Argentina sigue con su economía muy estancada y las actuales condiciones macro siguen siendo un serio obstáculo para que Vaca Muerta, pese a su éxito en todo lo demás, pueda seguir creciendo", indicó.

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