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Cómo Qatar se convirtió en el líder del mercado del GNL

El país apostó a la licuefacción en los noventa y hoy tiene toda una industria pesada vinculada al GNL. Despliega inversiones en todo el mundo.

Qatar retiene cada año el título de mayor exportador de gas natural licuado (GNL), aunque tiene como competidores cercanos a Australia y a la creciente industria del shale gas de Estados Unidos. Incluso, la Argentina se ilusiona con tener su planta de GNL y competir por los hambrientos mercados asiáticos. Pero, ¿cómo se construyó la industria del GNL en Qatar?

El país ubicado en el golfo Pérsico apenas tiene 11.400 kilómetros cuadrados. Es decir que entra ocho veces en la superficie de la provincia de Neuquén. En 1971 se independizó del Reino Unido, pero era uno de los países más pobres del mundo, volcado a la pesca y al buceo de perlas como principales actividades económicas.

En la actualidad, es uno de los países más ricos del mundo y basta con mirar la capital Doha. “No hay lugar para la sobriedad, todo es ostentoso, enorme y brillante en Doha”, dijo el periodista Ángel Sastre, que ha realizado varias coberturas en zonas de guerra.

Cuando en los setenta empezó a explotarse el petróleo y el gas, se abrió una oportunidad para el pequeño país. El gas natural solo se transportaba por gasoductos, por lo que la ubicación y las condiciones climáticas del territorio qatarí le impedían un desarrollo de sus recursos. Todo cambiaría en 1995, cuando el emir Hamad ben Jalifa Al Zani tomó el poder y apostó fuertemente a la licuefacción: transformar el gas natural en forma líquida, conservarlo a 160 grados bajo cero y así poder transportarlo por barcos como el petróleo.

La licuefacción era una tecnología poco desarrollada a mediados de los noventa, por lo que tener a un emirato de su lado permitió acelerar su adaptación y alcanzar mejoras. Es así que en la actualidad Qatar es el país más experimentado en GNL, exporta a casi todo el mundo (sus principales clientes están en Asia, pero también llegan cargamentos a la Argentina) y los costos son bastante bajos gracias a esa curva de aprendizaje.

ExxonMobil fue el primer inversor importante, pronto se sumaron Shell, Total y ConoPhillips. El GNL qatarí iniciaba una era gloriosa. “Qatar hizo del GNL un negocio más grande: proyectos más grandes, barcos más grandes, volúmenes más grandes y una huella global mucho mayor”, dijo Michael Stoppard, estratega jefe de gas de IHS, en una entrevista para New York Times. La clave es la inversión en investigación y desarrollo (I+D).

Qatar exporta más de 82 millones de toneladas de GNL. Sus principales competidores son Australia, Malasia y Nigeria. Además, Estados Unidos construyó una importante infraestructura para exportar GNL gracias a su abundante shale gas. A pesar de la crisis económica por la pandemia, los volúmenes de exportación de GNL aumentaron en la primera mitad de 2020.

“No hay ningún analista que pueda decir cuándo va a caer la demanda de gas. Para el petróleo, hay gente que ve el pico de demanda en 2030, otros en 2042. Pero para el gas, la demanda está en crecimiento constante”, decía Saad Sherida Al Kaabi, presidente y CEO de Qatar Petroleum.

El gas ingresa desde pozos offshore para luego pasar a través de una serie de unidades de refrigeración que limpian el combustible y lo enfrían hasta que toma su estado líquido. De todas las empresas que están en el gran negocio del emirato, las dos más importantes son Qatargas y RasGas.

Qatar es un modelo de desarrollo basado en GNL, pero además cuenta con uno de los fondos de inversión más grandes del mundo, con participaciones en las más diversas actividades productivas, inmobiliarias y comerciales alrededor del globo.

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El emirato que crece: sus inversiones internacionales

En el Empire State. El fondo soberano de Qatar le permitió involucrarse en los negocios más inesperados, como ser parte del consorcio del Empire State. Además, después de financiar varios proyectos, es dueño del canal de televisión Al Jazeera.

Bajo el clima de Londres. Si bien fue colonia del Reino Unido, la revancha de Qatar está en el negocio inmobiliario. Hay un especial interés en Londres, donde ha invertido u$s 16.000 millones en infraestructuras, propiedades y bancos en la última década.

Del GNL al fútbol. En 2022, el mundial del deporte rey se desarrollará en el pequeño país, que es gran exportador de GNL. La construcción de estadios modernos busca acaparar la mirada de turistas, fans del fútbol y, en especial, líderes mundiales.

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