gases fugitivos

Gases fugitivos: el riesgo de las emisiones invisibles

Desde los orígenes de la industria petrolera es uno de los grandes problemas a resolver. En la actualidad, hay tecnologías que permiten evitar los riesgos.

Por Rubén Etcheverry

El fugitivo fue una exitosa serie televisiva americana. En su momento fue una de las más populares en todo el mundo. El médico pediatra Richard Kimble, fue acusado del asesinato de su esposa. El destino mueve sus hilos y el tren en el que era llevado, sufre un accidente y escapa.

La emisión de gases fugitivos en las instalaciones de toda la industria petrolera y petroquímica ha sido motivo de desvelo desde sus orígenes y cómo en la serie seguimos tratando de atraparlos, pero siguen escapándose. Sobre todo, porque son invisibles.

Lo peligroso de mucho de estos gases (como el metano que utilizamos en nuestros hogares) es que además de ser invisibles son inodoros. Por eso se los odoriza, generalmente con mercaptano (1), pero este proceso se practica solamente en la última fase y debe haber un ser humano en las cercanías para sentir con su olfato el odorizante.

El mes pasado, The oxford Institute for Energy Studies publicó un muy completo informe sobre emisiones de metano de las importaciones de gas natural y LNG: un problema cada vez más urgente para el futuro del gas en Europa (2) donde detallan y cuantifican los tipos de fugas y formas de abatir las curvas de emisiones en toda la cadena del proceso de los hidrocarburos.

Las consecuencias directas de las fugas de gas son de 3 tipos:

  • I) Ambientales: El metano como gas representativo de la familia de gases de hidrocarburo liberados en forma de emisiones fugitivas, es hasta 80 veces más dañino para la capa de ozono que el CO2.
  • II) Salud y Seguridad: Los gases liberados por las emisiones fugitivas son compuestos orgánicos volátiles (COV’s), todos ellos son tóxicos y algunos de ellos son cancerígenos.

Adicionalmente estas fugas generan riesgos de explosión e incendio que son la causa básica de ocurrencia de muchos de los accidentes catastróficos que se producen periódicamente en nuestra industria y cómo ocurrió hace pocos días en la refinería de Axion en Campana.

III) Económicas: Las fugas de gas no controladas representan entre un 5 y un 10% del total de gas producido, solamente en el upstream, en donde las fugas se producen antes del punto de medición fiscal, razón por la cual no se contabilizan como gas producido.

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¡La buena noticia es qué gracias a la tecnología y la ciencia, desde hace un tiempo pueden visualizarse! Y no solo se logran observar esas fugas, sino que también pueden ser cuantificadas. ¡Y así disminuirlas y evitarlas significativamente!

Existen métodos de detección y cuantificación a partir de su visualización. ¡¿Cómo?! Sí, tal cual. Mediante cámaras termográficas de rayos infrarrojos: “Vemos lo que el ojo humano no ve”.

La última tecnología disponible para la cuantificación de las emisiones se lanzó al mercado en 2020, se trata de lo que se conoce como QOGI Quantitative Optical Gas Imaging o Cuantificación Óptica. Se utilizan equipos que conectados a la cámara infrarroja permiten incorporar la información obtenida por cada microbolómetro y traducirla en una lectura directa del caudal emitido.

Éstos equipamientos están hoy disponibles en nuestro país y algunas operadoras lo han utilizado. Pero no es suficiente. El riesgo sigue latente. No alcanza con tan solo detectar las fugas, hay que desarrollar la capacidad de gestionar la problemática de las emisiones de manera global e integrada hasta lograr el objetivo de eliminarlas y que sea extensivo a toda la actividad.

El control de las emisiones fugitivas es un requisito de cumplimiento legal en los Estados Unidos (normativa de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos -EPA- CFR 40 partes 60, 61, 63 y Método 21 de la EPA, LDAR y Smart LDAR), en Canadá y en la mayoría de los países de Europa.

En México la Disposición General de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, así como en las anteriores normas estipulan la obligatoriedad de las inspecciones como única forma efectiva de detectar las fugas de gas y cuantificarlas para poder cumplir objetivos de reducción de emisiones.

Más allá de las exigencias legales, muchas de las compañías europeas de Oil&Gas ya tienen en agenda las medidas de control de emisiones necesarias para cumplir sus compromisos de Net Zero Carbon Emisions para 2050. Repsol y Shell expresaron ese compromiso. ConocoPhillips fue la primera Americana en comprometerse, la siguió Occidental. Se estima que la administración Biden refuerce su compromiso con la agenda de cambio climático y otras empresas se sumen.

Las auditorías permiten detectar las fugas, cuantificarlas y registrarlas en un sistema de gestión de emisiones que puede ser facilmente controlado por la autoridad para asegurar el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones (nuestro país también asumió compromisos de reducción ante la Conferencia sobre Cambio Climatico (COP).

Normas que den el carácter de obligatoriedad a estos controles y auditorías, con plazos de adaptación coadyuvarían a acelerar estos procesos y obtener notables beneficios. No aparece un dilema ni un trilema en esto. Por el contrario, un triple win-win-win: se cuida el ambiente, mejoran los estándares de seguridad y bajan los costos de los seguros, se evitan accidentes y se cuida el bolsillo de las empresas mediante los ahorros económicos que implica bajar las pérdidas.

A diferencia de la serie, donde el fugitivo durante su huida cambiaba de identidad, asumía diversos trabajos, sin estar gran tiempo en las ciudades o pueblos en los cuales se refugiaba, y permanecía sin ser alcanzado por el teniente Philip Gerard, las emisiones de gases fugitivas hoy pueden ser atrapadas. Está en nuestras manos la tecnología para lograrlo.

(*) Ingeniero. Ex Secretario de Energía de Neuquén.

(1) El mercaptano es un compuesto sulfurado que se usa como aromatizante del gas natural de uso hogareño, que es el metano. El metano no tiene olor. Si se lo enviara así por las cañerías, una fuga no se detectaría y -al acumularse el gas- podría provocar explosiones.

(2) “Methane Emissions from Natural Gas and LNG Imports: an increasingly urgent issue for the future of gas in Europe”: https://www.oxfordenergy.org/wpcms/wp-content/uploads/2020/11/Methane-Emissions-from-Natural-Gas-and-LNG-Imports-an-increasingly-urgent-issue-for-the-future-of-gas-in-Europe-NG-165.pdf

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