Deuda

Escenario. La deuda del gas se reescribe en clave insólita

El Gobierno primero incluyó el pago de una deuda de 26 mil millones de pesos, pero luego quitó el artículo que establecía un mecanismo de pago a productoras de gas.

El presidente Alberto Fernández había tenido un raid petrolero de 15 días en los que buscó buenas noticias y afianzar el vínculo con un sector del que espera inversiones millonarias y la chance de obtener los dólares que el resto de la economía, por ahora, le retacea al país. Pero el tratamiento del Presupuesto 2021 impuso una agenda de último momento un tanto desprolija. Podría decirse que fue parte de una comedia de enredos. O una tragicomedia. En cualquier caso, bastante insólita.

Se vincula a la deuda de unos 29 mil millones de pesos que las empresas productoras de gas esperan cobrar. Se trata del pago por las diferencias tarifarias producto de una devaluación del 2018 que el gobierno de Mauricio Macri decidió asumir para el Estado cuando fue imposible agregarlas a las tarifas ante la seguidilla de aumentos previos.

Es sabido: el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, había querido empezar a pagar esa deuda cuando se encontró con una negativa del kirchnerismo en el Senado al DNU 1053 que establecía el pago. Esta semana, en el debate de la ley de Presupuesto en comisiones, el decreto había sido eliminado, pero acto seguido se reconocía el pago a las productoras a través de colocación de deuda. El jueves, durante la media sanción del proyecto, en otro capítulo del culebrón en torno a esta deuda, esa chance de pago no fue incluida. Era otro capítulo de marchas y contramarchas.

Fuentes del ámbito legislativo y del gobierno nacional sostienen ahora que lo que se evitó es asumir más deuda en bonos y que el pago podría llegar a través de una transferencia directa vía decreto si el gobierno nacional lo creyera conveniente.

El tendal de perjudicadas integra la misma lista de empresas que podrían ser parte del Plan Gas 4: YPF, Total, PAE, Pluspetrol y Tecpetrol, entre otras que ya le reclamaron a Guzmán la deuda por la falta de pago de su producción utilizada para la generación.

La situación suma algo más de incertidumbre en un contexto en el que el gobierno nacional viene diciendo que, de cara al sector, busca más bien lo contrario: aquello de sostener la palabra y dar señales de estabilidad a empresas que proyectan inversiones a largo plazo, como incluso lo señaló Fernández en Loma Campana el día que anunció el Plan Gas 4.

Ocurre también, para más extrañamiento, en un momento en el que el gobierno nacional promueve un acercamiento con el sector hidrocarburífero: Fernández se reunió con dos de los principales CEO del sector, Paolo Rocca (Grupo Techint, holding que tiene bajo su ala a Tecpetrol) y Marcos Bulgheroni (PAE).

Previamente, Fernández había estado en el corazón de Vaca Muerta y antes en la sede de la refinería Raízen.

Pareciera haber una suerte de doble carril por el que pasan las definiciones para el sector petrolero o, cuanto menos, una desprolijidad en cuanto a la toma de decisiones. Está claro: nada de eso suma. Evidentemente es un sector que puede contribuir a generar los dólares que el país necesitará en los próximos meses. Y acaso termine ocurriendo.

El Plan Gas 4, anunciado pero todavía no reglamentado, implicaría esa chance de evitar importaciones y el mal mayor de un giro adicional de dólares al exterior. Con todo, el debate en el Senado no suma a ese contexto en el que las ambigüedades dejan más incongruencias que certezas, en medio del tsunami económico que atraviesa el país.

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