Covid-19

Neuquén. La industria afronta el COVID-19

Inspecciones. El gobierno provincial realiza tareas de supervisión en las áreas. Las empresas refuerzan sus protocolos de prevención ante el pico de casos.

Vaca Muerta trata de levantar la actividad, después de más de seis meses de recibir duros golpes por la pandemia del COVID-19, el desplome de la demanda y los precios bajos del petróleo y el gas. El principal motor de la economía de Neuquén necesita sostener la actividad y la producción, tanto para el bienestar regional como para abastecer de hidrocarburos a la Argentina.

El protocolo petrolero ha ido variando con el transcurrir del año y los nuevos conocimientos acerca del COVID-19, el nuevo coronavirus protagonista de este 2020. Desde el gobierno de Omar Gutiérrez se han implementado medidas de supervisión en diferentes yacimientos. Ante la alerta de incremento de casos en la zona de la Confluencia, muchas compañías incluso establecieron mayores controles y esquemas de trabajo en grupos, para poder aislar en conjuntos de operarios ante eventualidades.

Los ministerios de Energía y de Salud están realizando inspecciones y charlas informativas con los líderes y operarios de cada área, en especial aquellas en donde se ha visto un incremento de la actividad.

En paralelo, se realiza la observación y documentación de la aplicación de los protocolos COVID-19.

Así, se ha asistido o se tiene en agenda a yacimientos importantes de la Cuenca Neuquina como Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Bajo de Añelo (Shell Argentina), Bajo del Choique y Los Toldos E (EcconMobil), Aguada Canepa (de Pan American Energy en sociedad con GyP), El Chañar (de IEASA, de la ex Enarsa), Médano de la Mora (Vista Oil &Gas), Bandurria Sur y La Amarga Chica (YPF) y El Trapial (Chevron).

También se destaca la visita de estos equipos técnicos a los yacimientos Aguada del Poncho, Loma Ranqueles, Narambuena, entre otros. Un aspecto que se destaca si se analiza la producción y un balance con las guardias mínimas por la emergencia sanitaria.

Tras el acuerdo del sindicato petrolero con YPF, el número de trabajadores en situación de stand by pasará de 17.000 a 9000 de forma gradual. Esto implica más movimiento de gente y la necesidad de intensificar los cuidados sanitarios.

La capital neuquina es el centro de las gestiones empresarias, políticas y sindicales del sector petrolero. Y es justamente en esta ciudad donde se están dando más de la mitad de los casos de COVID-19.

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