China

China, la acumuladora de crudo

Arabia Saudita le ganó a Rusia la pelea por las ventas de crudo al gigante asiático. Pese a la pandemia, China sigue un ritmo de crecimiento.

Más allá de la pandemia, China sigue demostrando que es el gigante de Asia. En 2020, aprovechó para comprar petróleo barato y es uno de los principales consumidores de gas natural licuado (GNL), junto con Japón y Corea del Sur.

Un nuevo escenario se suma al cambiar de proveedor de crudo, algo que podría sacudir a los mercados en las próximas semanas. Es que Arabia Saudita, el mayor exportador mundial de crudo, le ganó la pelea a Rusia y se convirtió en el principal proveedor de China al cierre del 2020. Así lo mostró el propio gobierno chino a través de sus estadísticas y que reportó Reuters.

La demanda en China, en su rol de principal importador de petróleo a escala mundial, se mantuvo fuerte en el año atravesado por el COVID-19. Es más, a pesar de que la crisis del coronavirus golpeó el consumo global de energía y combustibles, las importaciones chinas aumentaron un 7,3%, a un récord de 542,4 millones de toneladas o 10,85 millones de barriles por día (bpd).

Los envíos desde el Reino de Arabia a China aumentaron un 1,9% en 2020 al contrastar con el año anterior, a 84,92 millones de toneladas, o cerca de 1,69 millones de bpd. Estos datos corresponden a la Administración General de Aduanas de China.

Rusia quedó en el segundo lugar como proveedor de China, con envíos de 83,57 millones de toneladas, o 1,67 millones de bpd, un 7,6% más que en 2019, mostraron los datos del gobierno con base en Pekín y que lidera Xi Jinping.

Como viene destacando +e, con información de Reuters y otras agencias de noticias internacionales, las refinerías de China mostraron un rendimiento récord en 2020: procesaron un 3% más de crudo que hace un año al aprovechar los precios bajos y los márgenes de un rápido repunte de la demanda interna.

El rendimiento anual se situó en 674,41 millones de toneladas en 2020, o cerca de 13,45 millones de barriles por día, aproximadamente 410.000 bpd más que en 2019, según la Oficina Nacional de Estadísticas.

“La fortaleza del sector manufacturero de China subió a niveles no vistos en años”, dijo Seng Yick Tee, de SIA Energy.

“La aceleración económica impulsada por las inversiones, las exportaciones de bienes y el consumo interno contribuyeron a la producción récord de crudo en diciembre y en todo 2020”, agregó el analista.

Entre febrero y abril, las refinerías recortaron sus operaciones para frenar el coronavirus, pero la actividad repuntó desde mayo cuanto China contuvo los brotes. Las plantas de refinación, entonces, volvieron a elevar su capacidad de producción en el resto del año de la pandemia, impulsado por las grandes refinerías privadas Hengli como Petrochemical y Zhejiang Petrochemical Corp.

Las compras totales de China de los principales productos energéticos estadounidenses -incluido el crudo, gas natural licuado, propano, butano y carbón- ascendieron a u$s 9784 millones, cerca del 38,7% del objetivo de u$s 25.300 millones fijado en el acuerdo comercial de Fase 1.

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